El comprador es un padre o un maestro. La persona que lo va a usar tiene siete años. La ficha tiene que convencer al primero de que sirve para algo, y enseñar al segundo algo que le apetezca tocar.
Qué tenía que salir bien
Los imanes legibles de cerca. Son piezas pequeñas con dibujo, y en la miniatura se convierten en manchas de color si el detalle no se sostiene.
Dónde se pone. Un imán no se entiende sin superficie: nevera, pizarra, taquilla. Sin contexto el comprador no sabe si le sirve en su casa o en su aula.
Las medidas reales. Piezas pequeñas y manos de niño: hay que enseñar el tamaño o el padre no compra.
El uso, con un niño de verdad. Es lo que separa un producto educativo de una bolsa de imanes.
Qué rodamos y construimos
- Fichas limpias del conjunto y de las piezas sueltas, para la galería principal.
- Tomas de uso en casa y en el aula, con niños y con adultos.
- Infografías de comportamientos y logros que el sistema permite premiar, que es el argumento de venta para el adulto.
- Esquema de uso paso a paso y medidas de las piezas.
- Tarjetas de producto maquetadas para el marketplace.
Qué se llevó la marca
La ficha completa de una producción: producto, contexto en dos entornos, infografías educativas y tarjetas listas para subir. Un producto que se vende a un adulto enseñando a un niño usándolo.






















