Tres materiales que tiran del color en tres direcciones distintas, fotografiados para pertenecer al mismo catálogo.
El cuarto proyecto para esta marca; las imágenes de los tres primeros siguen en sus fichas de producto.
Qué necesitaba la marca
Un conjunto de anillos de compromiso y pendientes de diamantes para las fichas de producto: piezas en oro amarillo, oro blanco y engastes mixtos, fotografiadas para poder convivir en un mismo catálogo.
En alta joyería el cliente compra algo que no puede sostener antes de recibirlo. La imagen tiene que responder a las preguntas que haría en la tienda: de qué color es realmente el metal, cómo recoge la luz la piedra, cómo está terminado el engaste.
Qué lo hacía difícil
Oro amarillo y oro blanco en el mismo conjunto. Si equilibras la luz para el oro cálido, el oro blanco se vuelve gris; si la equilibras para el blanco, el amarillo se va al naranja. Cada pieza se ilumina y se corrige para que ambas se lean como el metal que son y sigan perteneciendo a la misma serie.
El pavé deja de ser piedras si la luz falla. Decenas de diamantes pequeños a lo largo del aro recogen la luz cada uno en sus propias facetas. Sin separación se convierten en una línea gris y desaparece justo el detalle que el cliente está pagando.
Los pendientes de botón tienen que coincidir entre sí. Un par son dos productos en una misma toma. Cualquier diferencia de ángulo o reflejo entre ellos se lee como un defecto de fabricación, no como un defecto fotográfico.
A esta ampliación, el polvo es un protagonista. Fibras, huellas y microarañazos invisibles a simple vista se vuelven evidentes en cuanto el cliente amplía la ficha de producto.
Cómo lo fotografiamos
Color contrastado con la pieza en mano, no solo con la pantalla: el oro que recibe el cliente es el oro que vio.
Iluminación separada para las piedras y para el metal. El pavé necesita luz que incida en las facetas; el oro pulido necesita luz que le dé volumen sin quemarlo. No son el mismo esquema.
Retoque a gran aumento: polvo, fibras, huellas y microarañazos eliminados sin aplanar el metal ni apagar el brillo.
Un mismo estándar visual en todo el conjunto, para que quien recorre el catálogo vea una colección y no ocho sesiones distintas.
Desliza: directo de cámara / imagen final




El resultado
5 imágenes finales entregadas en 10 días laborables, en alta resolución y versiones optimizadas para web, nombradas por referencia y listas para subir.
Fue el cuarto proyecto para la misma marca — LaylaSofia.
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