Un libro de planes para parejas se regala. Y un regalo no se compra por el papel: se compra por lo que va a pasar cuando lo abran. La ficha tenía que enseñar el producto y, a la vez, la escena que promete.
Qué tenía que salir bien
El libro como objeto de regalo: el papel, la encuadernación, el naranja de la cubierta fiel al original. Quien lo compra para regalar necesita ver que no parece barato.
El interior, que es donde está el producto de verdad. Las páginas de planes, los espacios para escribir, los sobres que se abren. Sin eso, el comprador no sabe qué está pagando.
La escena. Dos personas en el sofá con palomitas, una pareja al aire libre: no son fotos decorativas, son el argumento de venta.
Qué rodamos
- Fichas limpias del libro cerrado, abierto y por dentro, para la galería principal.
- Flat lays con café y detalles, en el registro con el que se busca un regalo.
- Tomas lifestyle con pareja, en interior y en exterior, para la ficha y para redes.
- Infografías con lo que incluye: número de planes, duración, presupuesto de cada uno, espacio para las fotos.
Qué se llevó la marca
Producto y contexto de una misma producción, con la misma luz y el mismo color. La ficha enseña qué es el libro y, en la misma galería, para qué sirve.




















